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3.8.11

Recuerdos de Añatuya - Vuelta al Desvío!


Volvimos al Desvío! 


último dia del año pasado.

El Desvío es un pueblo muy chiquito y muuy en el campo, cuando te digo muy en el campo, te digo que casi no hay electricidad, que la gente vive de sus cabritos y las casitas son de barro. 
Una de las casitas
Hoy puedo decir que valió la pena, para vivir este día, haber venido este año, y el año pasado, y que voy a volver mientras pueda, y como sea, tengo que volver a este lugar. Es increíble, no puedo explicar lo feliz que me hace. Quisiera grabarme el día entero en la memoria y no olvidarme nunca ningún detalle, no puedo creer que este lugar y esta gente signifiquen tanto para mí, solamente con 5 días el año pasado y uno este año.
Fuimos en un micro destartalado que se caía a pedazos literalmente, se caían pedazos de techo arriba de los asientos. Un poco tenebroso, pero más son las ganas de volver al desvío, me levante muy contenta aunque fue uno de los días más fríos.
Llegamos a la escuela. Llovía, (Sí, llueve un par de veces al año y justo nos iba a tocar el único día que venimos, hacía mucho frío, yo desabrigada como siempre, y no estaba Fabián, que nos tenía que ir a abrir la puerta de la escuela. Pasamos por entre medio de los alambres, en el Desvío se pasa por los alambrados que hay entre las casas como si no existieran, los respetan solamente los animales. Y ahí esperandonos estaban Franco, Ramiro y Gastón, 3 hermanitos que viven en la casa más cercana a la escuela, y que también fueron los primeros en recibirnos el año pasado, cuando ni sabían quienes eramos. Este año fueron nuestros guías. Había poco tiempo, porque llegamos como a las 11 de la mañana y a las 4 de la tarde había que volver, y había muchas casas por visitar. 

2010, construyendo el altarcito
Nos dividimos en dos grupos, algunos fueron del otro lado de la ruta, donde están las casas más alejadas, yo me quedé del lado de la escuela. Los de este lado también nos dividimos, los chicos fueron a buscar a una señora que recordaban mucho del año pasado y les dijeron a los tres nenes que nos acompañen a las chicas. Los tres nos acompañaron a todas las casas, si no no hubieramos encontrado ni una, imaginate que si yo me pierdo a dos cuadras de mi casa, no me voy a orientar en el medio del monte donde no hay calles y desde una casa no se llega a ver la siguiente... Y encima con mi poca memoria, acordarme después de un año!  Por suerte Franco adivinaba a donde queríamos ir. Yo le decía "Había una nena que creo que el nombre empezaba con T y que tenía una hermanita..." Y el adivinaba que era la casa de Teti y me llevaba... "Había una casa por el fondo, que había muchos bebés..." Y el adivinaba que era la casa de Jessi, y nos llevaba. 
2011, el altarcito sigue en pie!!
Primero fuimos a su propia casa que es la que está más cerca. Zulma, su mamá, enseguida nos invitó con el mate y la tortilla y nos pusimos a charlar. Ella se acordaba de todos los que vinimos el año pasado, me preguntó por los que no habían venido y porqué no nos quedabamos toda la semana, me quería largar a llorar y quedarme ahí toda la semana con ellos. Estaban los otros hermanitos, Santiago y Abi, no puedo creer lo que crecieron, Abi está hermosa, tiene 3 años creo, nos queríamos quedar más tiempo pero recién era la primera casa y ya era el mediodía. "Que visita cortita" Nos dijo Zulma.... Que ganas de quedarme toda la semana, que cariño que le tengo a esta gente y este lugar. A las 5 había misa así que quedamos en vernos en un rato, todavía no nos despedimos.
Después pasamos por la casa de una señora que se llama Cecilia, yo no me acordaba de ella pero es la  hija de Nicolasa, la abuela que los chicos habían ido a buscar porque el año pasado les enseñó a hacer pan, ella ahora está internada en Santiago. Como hace unos meses que el Desvío se quedó sin señal de celular, se avisan por la radio las noticias de los familiares enfermos que estan en la ciudad.
Después fuimos a lo de Cori, me acordaba mucho de ella, es una chica de 15 años, aunque parece   más grande, y es catequista. Está estudiando en Vilelas que es el pueblo más cercano pero por suerte estaba en Desvío por las vacaciones, me alegré mucho de verla de nuevo.
Seguimos por la casa de Teti, Cami y Maxi, también me acordaba mucho de ellos, que el año pasado venían al colegio todos los días, y de su familia, me acuerdo mucho de una tarde del año pasado en su casa, que nos contaron que cuando Maxi era chiquito tuvieron que traerlo a Buenos Aires para operarlo del corazón, porque allá no había donde tratarlo. En Desvío no hay ni un médico, en la ciudad de añatuya habrá alguno pero para cosas un poco más complicadas ya hay que irse a Santiago... Pero hay cosas para las que tienen que ir a Buenos Aires, si pueden... Ah, también en esa casa (en esa o es otra que está cerca? cómo odio no tener memoria.) vive Luna, una beba de un año y 3 meses que el año pasado bautizaron cuando fuimos, y ahora está enorme, ya camina! Es muy loco verlos crecer. 
Con Teti y Jessi  el año pasado
También fuimos a la casa de Graciela, una señora que hoy cumplía años, su familia y su nietita que también se llama Graciela y me acordaba mucho de ella, y de su primita Carmen, que ahora no estaba porque se fue al Chacho. Que lástima, tenía muchas ganas de verla de nuevo. 
Y la última es "La casa de los bebés", como le decíamos a Franco, me acuerdo que el año pasado habíamos ido con Anto, que también venía ahora conmigo, y se acordaba muchísimo de esa casa y de los bebés, Jesús y Santiago Benjamín que también el año pasado eran recién nacidos, y hay otras dos nenas chiquitas, que ya me olvidé los nombres de nuevo, como odio olvidarme de todo. Y ahí vive Jessi también, de ella sí me acuerdo y se acordaba de nosotras. 
Y ya se me mezcla todo, fue largo el día y estoy cansada y escribí mucho...  A las 5 hubo misa, y aunque les avisamos un rato antes y algunos viven lejos de la escuela y además a las 5 es la hora de sacar a las cabras, vinieron todos!!! Fue hermoso verlos a todos ahí juntos de nuevo, cantar con los chicos las canciones, y ver que se las acordaban!!! Me quería quedaaar, quiero volver, amo ese lugar y sé que voy a volver, tengo que volver.


Todos juntos, este año!

Eso es todo lo que escribí, del martes no escribí nada porque el miércoles en Desvío fue tan lindo que quería escribirlo antes y después ya me había olvidado del martes, solo anoté dos cosas: Que estuve la mitad del día lavando vasitos y la otra mitad caminando, y que ví de nuevo a Romina! (Te dije que seguro pasaba de casualidad por su casa!!) y jueves y viernes no tuve tiempo para escribirlos allá, me prometí que lo iba a escribir acá antes de olvidarme y tendría que hacerlo... cómo tantas cosas que tengo que hacer y no hago. Bueno, ya veré.






31.7.11

Recuerdos de Añatuya

Algunas cosas que escribí allá, así como las tengo en el cuaderno.

[...]Lo escribo porque se lo quiero contar a los que quieren saber algo de mí, porque necesito compartirlo con los que no vinieron conmigo aunque hubiera querido, y porque tengo que recordarmelo a mí, que así de rápido como pasan las cosas, me las olvido, y para revivirlas, que a veces no las vivo.Estas son cosas que vivimos estos días, descolgadas y desconectadas como me las acuerdo.


Despedida:
Mi semana antes de venir fue de locos, una locura puramente interna de esas que me agarran a mí. Mentira, viene desde hace mucho y es por algo, pero explicarte es un poco complicado, tendrías que meterte en mi mente. No importa. No se bien porqué vengo, no sé que espero, estoy contenta y eufórica y también un poco triste porque me falta gente, y porque no me puedo acordar porqué quería venir antes de venir, porqué vine el año pasado... Pero estoy acá y es lo que quiero.
Estamos en el colegio a punto de irnos, todos llorando despidiéndose de alguien, la mayoría de los padres, pero los míos se fueron esta mañana de vacaciones y además a mi no me importan mucho las despedidas (y aparte nos vamos una semana nada más, che...), pero están esos amigos que no vienen y me hacen falta y casi que lloro, yo que antes no lloraba por nada, ni podía llorar.

Viaje:
A menos de una hora de salir se rompe el micro. No aclaré el detalle de que el micro esta lleeeeeeeno hasta rebalsar, nuestras cosas, la comida, la ropa, los materiales, cajas y cajas y cajas, así que a hacer pasamanos y pasar toooodo de un micro al otro.
Mientras esperábamos el micro nuevo, empezaban las "charlas filosóficas antropológicas", que a mi me gustan tanto.
Después hubo unas charlas más a la madrugada entre siestas de micro y mate, pero no copio todo porque es aburrido.

Domingo:
Salimos a invitar a los chicos del barrio a que vengan al colegio durante la semana para el desayuno y las actividades que vamos a hacer. Teníamos que invitar a los chicos del Barrio Obrero, que está a bastantes cuadras de la escuela en la que estamos parando, les avisábamos que los íbamos a esperar todas las mañanas en la capilla del barrio para ir juntos al colegio. 
Íbamos todos por la calle gritando con el megáfono y como a mí eso no me gusta mucho, preferí ir a hablarle a las personas que andaban por la calle o por afuera de las casas para contarles quienes eramos.
En un momento, igual, se me dió por pensar ¿Qué hacemos 30 locos gritando por un megáfono en un pueblito de Santiago del Estero?, y como si viniera a responderme esa pregunta, apareció una nena hermosa, Romina, que de la nada me vino a abrazar como si me conociera y me sonrió con la sonrisa más linda del mundo. Romina no escucha ni habla, se comunica por señas y por sonrisas. Espero cruzarmela de nuevo, no vino hoy (lunes) al colegio y colgada como soy no me acuerdo dónde era su casa, pero seguro mañana justo paso por la cuadra de su casa, yo sé que la vida es así.

Lunes:
Me parece que pasó tanto tiempo desde el sábado que por ponerme a escribir todo lo anterior se me mezclaron los recuerdos y me olvidé que pasó hoy.
La mañana estuvo tan nublada y húmeda y fría, que yo que tengo el humor dependiente del clima, no soportaba ni respirar. 
No vinieron tantos nenes al principio así que no había mucho que hacer en la escuela, entonces dije chau, me voy a buscar a los nenes al barrio, que venga el que quiera. A mi me agarran esos impulsos de optimismo cuando estoy de mal humor, armamos un grupito y nos fuimos, por lo menos estuvimos haciendo algo. Anduvimos por el barrio invitando a los nenes, aunque se hizo tarde para que vinieran hoy, ya están avisados para mañana. Después volvimos y habían venido más nenes y estaban dibujando y había salido el sol y pensé que mejor me hubiera quedado acá en vez de andar caminando toda la mañana, pero bueno, avisamos a bastante gente. 

Visitando casas:
La verdad, no tenía ganas de ir a visitar casas este año. Resumiendo, porque por ahí está leyendo alguien que ni sabe de que estoy hablando, una de las cosas que hacemos cuando vamos a Santiago a misionar es pasar por las casas a visitar a las familias, para estar con toda la gente, no sólo con los nenes. El año pasado yo iba con la idea de que eso no me gustaba porque quién soy yo para ir a hablarle a los desconocidos, iba a evitar ir y tratar de quedarme siempre en el colegio con los nenes. Pero Desvío, el lugar al que fuimos el año pasado, era muy diferente, es pleno campo y la gente tiene ganas de abrirte la puerta de su casa aunque no te conozca y tomar unos mates como si fueramos amigos desde siempre, hablando de la vida y de cualquier cosa.  Esas tardes de mates en las casitas del Desvío son unos de los mejores recuerdos de mi vida, enserio. 
Acá, más cerca de la ciudad de Añatuya, es diferente, y las visitas a las casas eran parecidas a como me las imaginaba antes de ir al Desvío, no fui mucho, entre que un día me quedé jugando con los nenes en la capilla, otro día fuimos a visitar el Desvío así que no estuvimos, el último día no fuimos... Pero quiero nombrar a Alberta, una mujer que venía del campo por unos días y que estaba un poco triste, que nos recibió con mate y tortilla y hablamos un buen rato, y su nieta Valentina, que es hermosa y estuvo dibujando conmigo y vino al cole toda la semana, y la extraño. 

Miércoles: Volvimos al Desvío!
Hoy puedo decir que valió la pena, para vivir este día, haber venido este año, y el año pasado, y que voy a volver mientras pueda, y como sea, tengo que volver a este lugar. Es increíble, no puedo explicar lo feliz que me hace. Quisiera grabarme el día entero en la memoria y no olvidarme nunca ningún detalle, no puedo creer que este lugar y esta gente signifiquen tanto para mí, solamente con 5 días el año pasado y uno este año. [...]

Sigue después...

Ahora que lo veo todo junto escribí más del día en el Desvío que de todo lo demás... Así que lo copio más tarde... 
No se si se entiende mucho pero quería escribirlo acá en el blog antes de que pase el tiempo y no lo publique nunca, como hice el año pasado... Más tarde hay más :)



14.7.11

A dos días.

Nunca se vuelve a ningún lado: Ningún lugar existe dos veces, porque no estás hablando de lugares, estás hablando de momentos. Pero está bien, será que tenías que aprender a vivir cuando te toca. 
Y ahí voy. No se bien a donde, ¿Pero eso no es mejor? Ayer tampoco sabíamos. Y ahora que lo ves así, que es la única y la última vez que todo pasa, lo vas a vivir.




Si hay un lugar para que se autodestruya este iluminismo que me agarró últimamente, yo creo que ese tiene que ser. Si así tiene que ser así va a ser, por una semana voy a seguir tus reglas: No puedo pretender entender algo a lo que me estoy cerrando. Entonces ahí voy; completamente abierta a lo que venga (Y tengo que admitir que a veces me va mejor haciendo lo que no quiero hacer que lo que quiero hacer, y no sé porqué, pero siempre lo aprendo y me lo olvido otra vez.)

Dos días y ahora sí, ahora sí que me quiero ir. 

Y me parece que ahora se parece más a lo que me parecía. Y si es así, es magia porque al fin algo es como pensaba. Y si no es así, es magia porque me sorprende la vida otra vez. Y sí, parece que vamos a creer de nuevo en la magia. Porque ya me estaba desesperando: ¿Cómo voy a ser una loca hermitaña en una cabaña en la montaña, sin presentimientos,  sin telepatía?


nota al super margen: a ver, lo más encriptada que puedo ser, reirse o llorar,  lo que uno escucha a esta altura, una cosa es que lo diga yo pero otra ... Bue, después me quejo, será que no me hago entender. Me da risa, esquizofrénica de forma elegante. No creo que sea pedir demasiado, dale, entendeme el chiste.
Me resignaría del mundo, si no fuera porque me falta conocer el 99%, voy a ser justa por conveniencia.