20.12.14

El sueño de la jipi

Tengo un pasaje
 que es sólo de ida
mamá se aterra
 pero yo le digo
que todos los pasajes son así. 

18.12.14

En la familia

Dicen que no vienen solas
y que somos todas
medio una desgracia.

17.12.14

Después temblé

Ya comí dormí tomé respiré llamé contesté. Gotitas en los ojos. Expliqué acerté pregunté acepté inventé. Ibuprofeno. Cociné ordené revisé. Una lista. Cigarrillos. Caminé empecé distraje animé. Un beso. Ya subí bajé lugar común volví me fui reservé. Tres pasajes. Resoplé me caí me contracturé. Serví el jugo. Pensé arrepentí pregunté pagué. No cancelé. ¿Fecha de nacimiento? Ya creí descreí mentí prometí. Ya todo hoy. Infinito hoy. Todo eso hoy. Pero no temblé. Después vos. (Después pensé renegué aguanté no aguanté). Imaginé. Después vos, (después no),
                                                                                          después temblé. 

Recreo

Me gustan más
los filósofos que los sociólogos
así de claro
está todo lo demás.

Me preparé la cena
con té y un alfajor
ahora cuido
de mí y de unos cobayos. 

15.12.14

Engendrados mal

Esto no es tuyo
esto no es mío

¿cuántas generaciones tarda
en diluírse un gesto?

extingámonos

que si no pasa por la sangre
nos pasa por el aire

pero pasa 
y no se pasa

¡hace un planeta entero
que no se nos pasa!

todos los reyes del mundo
vieron que no se nos pasa

te vas a tener que extinguir
o nos van a tener que acunar

como engendros

entonces que lo hagan,
porque engendros
ya somos. 

14.12.14

te agradezco

Lo que hay que saber
no me lo vengas a explicar,
ya me lo contó el cine.

Contame
lo que no se puede. 

Umbral

aunque avise igual traiciono, 
digo yo.
pero te cuento
si abro esa puerta
(que no te abrí)
y entran
el pueblo entero y uno más, 
es nada más
porque el mundo entero no es peligro.
saldrán como entraron.
en cambio vos...
si vos entrabas:
era inevitable el cortocircuito
si vos entrabas:
se caían los telones, se cortaba la luz. 
si vos entrabas
no salías tan fácil,

Y no entraste. 

12.12.14

Puros cuentos

Que llueva, 
     que llueva un argumento.
  Este cuento,
sin contexto
         es tan vacío.
Pero también, 
    la historia
      es quien la narra.

Mamá y papá se conocieron en un boliche.
Pero papá cuenta, que cuando la vio, 
le leyó en la mano
que se iban a casar. 

     Yo probé
contar mal
   para no querer.
De tanta mala gramática, 
     ¿Me acostumbré?

Si lo cuento de otra forma, 
                                          ¿Te querré?

anacronismo

Traición chiquita, 
¿para estar a mano?
No creo
que haga lo mismo
veinticinco veces

ni siquiera
dos.

pero entonces, 
qué vamos a hacer.

todo afecto
es un poco anacronismo,
digo.

11.12.14

Té con limón

Vamos a curarte, de igual forma que las abuelas curan un resfrío (con un cuento, en la cama, y un té con limón). Porque tu pena también es un germen, porque la gripe es también alma fría. Vamos a hacer lo mismo que, aunque reniegues, hicieron todas tus madres. Enseñarte más palabras, enseñarte más historias, enseñarte que nada en el universo es más rico que el sabor agridulce exacto que la abuela lograba en tu té. 

Charla de verdulería

—Me dijo un amigo que está preocupado, que ayer te vio tratando de revivir a un alcaucil. 
—Decile que sí, que ese era yo.
—¿Y qué le digo si me pregunta si funcionó?
—Decile que sí, aunque después se cayó.
—¿Cómo que se cayó?
—Al revivirlo, se largó a caminar. Alcaucil que camina, alcaucil que se cae.
—¿Y cómo está?
—Medio roto, medio chamuscado. Pero así está mejor. Imaginate. Estuvo muerto, y peor que muerto. Secuestrado, encarcelado, actuando de zanahoria, después congelado. Disecado, empaquetado para ensalada y para sopita instantánea de la China.
—Medio roto está mejor. 
Sí, mi alcaucil, medio roto estás mejor.

No es abajo

Me contó una amiga católica, que el infierno no es más que un cielo con distancias. Como la distancia entre la casa de madre y el baño del local de choripanes de santa fé y juan b justo. Como la distancia entre los ukeleles y la página cientoveinticinco del libro de Benjamin. Como la distancia entre la luna y la luna nueva. Como la distancia entre las papas al horno y las oreos con yogurt. Como la distancia entre el ruedo del vestido y los flecos de la bufanda azul. Como la distancia en bici entre morón y chacarita. 
Y mucho más grandes, que las distancias entre caracol y un beso, entre canchera y ternura, entre pestaña y uña, entre guitarra y vino, entre ventana y puerta. Todas esas distancias, supe haberlas atravesado.  Por eso, por favor, la próxima vez que me mires, tené la decencia, de no tener miedo, de arrastrarme a ningún lado.


10.12.14

Domingo

diosa
que nunca descansó
que el sábado salió
Y el domingo 
en la crisis 
de las siete de la tarde

derribó la creación
con un sólo estornudo.

Descansar

(sos) revelación
porque derroche
es revolución.

vamos a dormir
que mañana nos toca
terminar con todo.

Colgué
nunca te hice un té
ni te enseñé tu nombre en ruso.

Figura fondo

Antes, cuando estaba triste, pintaba un mundo de colores. Pintaba unos ojos grandes, de pupila enorme, que miraban desde las paredes y envolvían el planeta. Pintaba peces gigantes con pestañas y alas que revoloteaban entre planetas anaranjados, llenos de cráteres y de montañas y de luces como las de la luna. Antes pintaba lunas con geografías, y hombrecitos chiquitos que las caminaban; y que las trepaban, y que tenían sogas para ayudar a otros a trepar. Antes, cuando estaba triste engañaba al estómago con lágrimas de fuego y vestidos de flor. 
Antes decía que la mirada era un viaje y lo infinito un tesoro, que los universos se conquistaban y que abajo del agua lo ahogado florecía. Antes las tristezas eran más hermosas, porque me parecía todavía que las pestañas mojadas eran igual de enormes que las olas del mar. 
Antes me inventaba, el día en que se desencadenaba la tragedia, una ventana de cristal que me metiera el sol en pedazos y a la fuerza, porque venía por delante toda la vida y no teníamos tiempo de detenernos a llorar. Antes tenía una hamaca paraguaya y una sábana verde esperando que el mundo le hiciera justicia a lo que esperaba de él. 
Antes hacía todo eso, sólo que no me daba cuenta, y pensaba que era simplemente la nena de los crayones, que mata el tiempo porque no se cree el cuento de que la infancia es hermosa, y espera otra cosa que debe estar por llegar. Antes, los mundos deformados me brotaban, porque tenerlos cerca para escaparme lejos era una necesidad permanente. Antes dejaba los mundos ahí tirados, decía que yo no podía escribir historias, porque ninguna historia, ni siquiera de cerca, me había rozado. 

Después, algunos días, de algunos años, el planeta emburbujado se me desarticuló. Después, en un tiempo, las palabras nuevas se me enredaron en las viejas y después se desenterraron; primero me invadieron, después me abandonaron. Negué, volví, creí, olvidé. Aprendí, retrocedí, inventé, acepté aceptar. 

Mañana brindo: por tus tres renglones, por mis cuatro líneas, por un dibujo abstracto, por los colores pasteles, por un círculo dibujado con desidia. Por las primeras renuncias, por los primeros arrepentimientos, por la promesa única de morir sin hacer nunca una promesa. Por un ticket de supermercado, por el poco lugar de una silla, 

y porque tuve Rusia, tuve el viento, tuve miedo, tuve barro... Y tengo historias que contarles, a los nietos, que mi historia dice que no voy a tener. 

6.12.14

Rewind

El universo esto, el universo lo otro.
La plaza está llena y vacía.
Me pasé desde la infancia a hoy
tratando de rebobinar un cassett con un lápiz

Me parece 
que ese pedacito de canción que buscaba
ni siquiera existía
pero puede ser peor,
quizás de tanto pasarlo
trantando de repetirlo

La mejor parte 
(de todo)
se gastó.

La niña nueva

es tan humana
que se parece más a un perro.
se acurruca al lado nuestro
haciéndose chiquita,
muy distinta a esa forma
de agarrarnos
como si fuéramos a escapar

como un perro
ofrece y regala sin esperar nada a cambio
mira con ojos
de pedir lo imposible
y cuando se asusta
me da vueltas
y vueltas
y vueltas alrededor de los pies

es tan transparente
y tan persona,
que 
como un perro
vibra de contenta
y tiembla cuando llora

es tan humana, 
y tuve que contarte una vez
que no me gustan los perros
que hubo miedo de mamá
y un perro en la pileta
y un primo indiferente

y no hubo nada que hacer.

nunca pudieron gustarme
nunca pude encariñarme

no más que eso,

quizás así lo entiendas.

5.12.14

Miles de años

Sus hijos fuman y lloran
y el siglo veintiúno 
sólo les pregunta porqué fuman.
Desde que el mundo fue ateo,
algún no-dios decidió por vos
y decidió por mí
que me sonaría a pecado
disfrutar de tu sonrisa
cuando no fuera capital.
En ese invierno
fue que cometí 
el error de confesarme
frente a un cuerpo inconexo
que no entendía de secretos
porque aún creía en verdades.
Llovió alguna palabra
como cariño, ofrenda,
química o intemperie
y al campo semántico
le sobró un mundo. 
De todo tipo de exceso
ya aprendió el siglo
como desintoxicarte, 
pero del de sentido
parece que todavía
sólo pueden librarte
(sólo un rato,
sólo en cóctel),
todos los demás.

3.12.14

También es filosofía

Dice Camus
(dice, en realidad, un twittero
que dice Camus)
que nos mentimos dos veces sobre cada persona
(una a su favor, 
y una en su contra). 

Otro dice, 
que la vida son un par de cosas
como la primera vez 
que ganaste el buscaminas
y después
todo son intentos 
de recrearlas. 

Dicen también: Cuidado con lo que imaginás
¿porque se puede cumplir?
No.
porque puede cambiar,
y la próxima vez
que mires esos ojos 
quizás se hayan convertido
en una foto
de algo que ya no existe
inmortalizada por un filtro de Instagram.

O tal vez
tengan tanto en común con vos
como tienen dos cuervos de lejos
con un plato volador:
dos puntos negros
y un montón de mitología alrededor. 

2.12.14

y dale con diciembre

Diciembre 
es diciembre 
aunque no haga calor.

Y yo soy yo
(la pesimista)
aunque no tenga más 
angustia existencial.

Hay cosas que no cambian
pero son esas.

Lo demás, 
las magias cósmicas, 
las supernovas

se desvanecen.