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23.9.13
Sobre todo nerd.
asociación libre:
Bifo,
Deleuze,
Foucault,
Guattari,
marcuse,
un poco de depresión de domingo y una cámara de fotos.,
Verón
3.9.13
Amor y democracia
El amor, para mí, es como dice Marcuse, un invento de la burguesía para poner feliz el alma y no resolver las cosas de la tierra, y un montón de cosas peores, que digo yo: es economía del afecto, estar para alguien siempre, aunque no se tenga ganas, para asegurarse de tener a alguien cuando tampoco se tenga ganas. Un contrato. Y otras cosas horribles.
Pero eso no significa que si pudiera mendigar un poco de eso, no lo querría. Por eso, pensaba en el colectivo, volviendo de votar, que pienso lo mismo del amor que de la democracia representativa. No es perfecto, pero en tanto no se me ocurra algo mejor, mejor defenderlo que combatirlo.
asociación libre:
amor y democracia,
marcuse
11.5.11
Versiones académicas de mis locuras
[...] De la conjunción de los sentidos y el alma nace la idea burguesa del amor. [...] En la idea del amor se refugia el anhelo de la permanencia de la felicidad terrenal, de la superación del fin. Los amantes en la poesía burguesa recurren al amor para superar la transitoriedad cotidiana, la justicia de la realidad, la servidumbre del individuo, la muerte. La muerte no les viene de afuera sino que está enraizada en el amor mismo. [...] La idea del amor exige la superación individual del aislamiento monádico. Pretende la entrega fecunda de la individualidad a la solidaridad incondicionada entre persona y persona. En una sociedad en la que la oposición de los intereses es el principium individuations esta entrega perfecta se da en forma pura solo en la muerte. [...] Mientras el amor en el arte es elevado a la categoría de tragedia, en la vida cotidiana amenaza con transformarse en simple deber y hábito. El amor contiene en sí mismo el principio individualista de la sociedad. Exige exclusividad. Esta exclusividad se manifiesta en la exigencia de fidelidad incondicionada que, partiendo del alma, ha de obligar también a los sentidos. [...] Herbert Marcuse. Escuela de Frankfurt.
Leo estas cosas y me entiendo, miro alrededor (o al inicio del facebook...), y entiendo a Marcuse. Y mirá si tiene razón, y si eso de canalizar la mitad de la vida (o más) en otra persona es un capricho para que el mundo siga tal y como está, y si la perfección es imposible y todo eso que parece tan obvio es irracional, y mirá si no estoy tan loca. Vení, demostrame que existe otra cosa.
asociación libre:
¿Existe el amor?,
frases universitarias,
locura,
marcuse
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